miércoles, 29 de octubre de 2008

Cuento Cromático

Y para mantener el ritmo, la pluma en movimiento, la mente ocupada en cuestiones inútiles 
y comenzar a darle sentido a este curioso instrumento virtual, he decidido enviarles un cuento hiperbreve cada día...

 Aquí va el primero, de mi amigo Alekos, cuentero, cuentista, cantante e ilustrador, quien reside actualmente en Barcelona y se la pasa allí dibujando, escribiendo, comiendo setas silvestres y montando en bicicleta:

..."Caperucita Roja por fin se casó con su príncipe azul. Tuvieron un hijo violeta"...

                                                                                                                                     
Un feliz día para todos !

Diego.-

martes, 28 de octubre de 2008

Un Cuento de Bienvenida

Las dos manos se levantaron de la cama a la vez, pero la derecha se puso a trabajar en seguida: se afeitó la cara, lavó el cuerpo, cepilló los dientes, buscó calcetines y luego, en la cocina, asió la taza y la llevó a la boca. Antes de salir a la calle tuvo aún que ocuparse de cerrar puertas y dejar una nota para la asistenta en la nevera. No paraba. La izquierda, siempre a remolque, colaboraba de mala gana en tareas auxiliares y luego se refugiaba en el bolsillo. 

En el autobús, la derecha se ancló, algo crispada, a una barra de sujeción para evitar que el cuerpo fuera zarandeado; la izquierda, entre tanto, dormitaba, balanceándose, al extremo de su brazo. Cuando llegaron a la oficina, la derecha escribió un informe comercial y firmó los balances del último trimestre. Siete veces sonó el teléfono y la izquierda ni siquiera hizo ademán de cogerlo. Fue su contraria la que, abandonando informes y balances, descolgó el aparato y lo sostuvo junto a la oreja el tiempo necesario para liquidar el asunto. La izquierda recorría perezosamente con los dedos las irregularidades del escritorio, descubriendo dibujos y geografías sorprendentes entre las imperfecciones de la madera o del barniz. Si hubiera habido alguna comunicación entre ambas, y la diestra, en lugar de trabajar tanto, hubiera escrito el diario de los descubrimientos de la otra, tal vez hubieran alumbrado una crónica de Indias. 

Ya en la cama, de noche, a la hora del amor, mientras la diestra se refugiaba, pasiva, tras la espalda de la mujer, la izquierda anduvo por sus ingles y se introdujo en todas sus cavernas. Cuando los cuerpos agotados, adoptaron la posición del sueño y la izquierda rodeó la cintura de la esposa, la derecha llevaba ya un rato dormida debajo de la almohada.

                                                                                                                                 Juan José Millás

Bienvenidos !!!

¡Hola, a todos los alumnos de "Página en Blanco"!

Quisimos abrir este blog para compartir todas las dudas, preguntas, comentarios, escritos, textos, cuentos, poemas, anagramas, improperios, quejas, reclamos o curiosidades que quieran.

Esperamos que esta página se vaya enriqueciendo y engrosando a lo largo del trimestre de curso. 

Aguardamos también sus comentarios y críticas, que harán parte 
fundamental de este taller y del continuo mejoramiento del mismo. 

Un muy feliz día.

Ana y Diego.-